Palabra del mes

Para el año nuevo

Enero 2003

Ya hemos vivido algunos días del nuevo año. En el tiempo que está ante nosotros, cuyos contenidos en general nos están ocultos, vale para nosotros, sin embargo, orientarnos siempre de nuevo para determinar la dirección de nuestra trayectoria sobre la tierra. Hay muchas pruebas, de que los pueblos del antiguo tiempo intentaron con éxito orientarse con medios muy sencillos, por ejemplo para saber las estaciones del año, para orientar su ritmo de vida a ellas. De la navegación de tiempos antiguos sabemos, que la tripulación del barco podría determinar su posición en los amplios mares, por la posición de las estrellas.

Para el pueblo de Dios es muy importante, poder reconocer sin dudar, a dónde lleva el camino de la peregrinación. Para ello son imprescindibles las ayudas de orientación. Nuestra época está marcada cada vez más por la inseguridad, el miedo, la destrucción de muchos valores respetables, también de la tradición. Además aumenta la ola del distanciamiento de convencimientos religiosos etc. Por otra parte prevalece la fe en el materialismo y el destacamento de capacidades humanas ha entrado su fase de gloria. Si contemplamos este desarrollo desde el punto de vista de nuestra fe, pensamos en las palabras del Apóstol: "Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese". (1 Pedro 4:12). En las circunstancias que os rodean en nuestro tiempo, en el "fuego", podemos quedarnos tranquilos, porque todas las cosas son mantenidas bajo control por Él que guía todo.

En este nuestro tiempo inquieto y cambiante, podemos orientarnos por las eternas verdades de la enseñanza de Jesús, de su evangelio. La Santa Escritura dice: "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos". (Hebreos 13:8)

Estas palabras siempre de nuevo encuentran confirmación, cuando escuchamos y aceptamos la palabra de Dios a través de los enviados del Señor. Tiene una gran luminosidad y alumbra nuestra senda de la fe. ¡Siempre indica hacia la misma dirección, es decir, hacia arriba! Y los Sacramentos nos dan a nuestra alma la seguridad necesaria, para poder estar con Dios por gracia. No hay mejor orientación. Por ello nos alegramos en el nuevo año al avanzar, sin deambular, por el camino de la vida, porque: ¡El fiel seguimiento tiene su recompensa por toda la eternidad!

Les desea un bendecido Año Nuevo 2003,<br/> <br/> Ihr<br/> Richard Fehr

 

Palabra del mes

El lenguaje

(Julio 2019) El lenguaje dice mucho sobre una persona. La manera como habla, las palabras que usa, la manera de... [Leer más]