Palabra del mes

La edificación y el acabado interior

Enero 2002

La edificación y el acabado interior sólo son posibles en tiempos de paz. En tiempos de guerra reina la destrucción y la devastación, todas las fuerzas están enfocadas al ataque o a la defensa. Sin embargo, durante la paz surgen prosperidad y bienestar; y se pueden desarrollar la cultura y la ciencia. Por ello, era importante para el salmista David el reconocer: "El Señor bendecirá a su pueblo con paz" (compárese Salmos 29:11).

La edificación y el acabado interior - dos conceptos que a primera vista son similares, sin embargo tienen significados diferentes. Cuando se construye una casa, primeramente viene la edificación: piedra sobre piedra y finalmente el tejado. Sólo después se comenzará realmente con el acabado interior, sólo entonces se pondrán las conducciones de luz y agua, se decorarán las paredes de las habitaciones, se colgarán las cortinas en las ventanas y se amueblarán las habitaciones. Cuando se completa la edificación y la arquitectura interior, surge un hogar hermoso.

Esta imagen se puede traspasar a la Obra de Dios. Cuando el Señor regala paz a su pueblo y nosotros la conservamos - en nuestros corazones, en las comunidades, en los distritos -, entonces se realiza la edificación y la terminación interior en la Obra de Dios. ¿Qué significa esto? Que todavía es necesario el desarrollo exterior. Cada uno es llamado para dar testimonio del alegre mensaje de Jesús, del Evangelio, por una parte a través de su comportamiento, de su ser amable y la cordial, y por otra parte también a través del la confesión alegre de la fe.

Se trata también de cuidar la terminación interior. El pueblo de Dios, cada uno individualmente, debe crecer interiormente, para que se manifiesten cada vez más virtudes de Cristo. Hace falta movilizar más fuerzas para la lucha de la fe y de la vida, permanecer en el amor puro, estar dispuesto a la reconciliación y colaborar en la comunidad para que la comunión de los hijos de Dios sea afirmada. ¡Por ello, tratemos a los hermanos y hermanas afectuosamente y con respeto, echando-les una mano e intercediendo para ellos en oración cuando su fe está en peligro!

"El Señor bendecirá a su pueblo con paz." Habiendo paz crece el bienestar. En la vida terrenal esto significa alimentos, ropa y cobijo. Y ¿cómo se manifiesta el bienestar espiritual? En cada Servicio Divino el Señor nos regala el alimento del alma y el agua de vida, además de los vestidos de redención; y encima de la comunidad de los hijos de Dios se expande el "tejado" de la gracia. Estemos contentos y agradecidos que el Señor ha creado todas las premisas para la edificación y el acabado interior, y ¡colaboremos activamente para que la Obra sea terminada pronto!

(De un Servicio Divino del Apóstol Mayor)

 

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