Palabra del mes

Multiplicación

Marzo 1999

Multiplicación significa que una cantidad o número va en aumento. En los Hechos de los Apóstoles dice: "Pero la palabra del Señor crecía y se multiplicaba" (Hechos 12:24). Porque los Apóstoles de ese entonces anunciaban la palabra en una base cada vez más amplia, ésta adquirió más intensidad e importancia entre los creyentes; y con la multiplicación de la palabra de Dios, también se acrecentaba la joven Iglesia apostólica.

En los hechos de los Apóstoles de nuestros días, no ha perdido vigencia la palabra del Apóstol Pablo a los tesalonicenses: "Y a vosotros multiplique el Señor, y haga abundar el amor entre vosotros..." (comp. 1 Tesalonicenses 3:12).

Ante todo es muy importante que el Señor multiplique la fe en cada uno de nosotros, porque cuando lo hace estamos firmes y no tambaleamos.

Tanto ayer como hoy, la fe es por el oír, y este último, por la palabra Divina. En esto reside todo el misterio de cómo la fe puede crecer y multiplicarse.

Que además de la fe, también se pueda multiplicar e intensificar el amor hasta ser "pleno". "El amor de Dios", así decía el Apóstol Pablo a los romanos, "está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo" (comp. Romanos 5:5). Por ello es imprescindible que demos lugar a este amor para que pueda desplegarse y desarrollarse. Entonces habrá calor en nuestro corazón, y ya nada nos podrá separar de la Obra del Señor.

Algo más quiere el Señor multiplicar en nosotros: ¡la esperanza! Cada Servicio Divino tiene como objetivo afirmar nuestra confianza en la segunda venida del Señor. Si esta va en aumento hasta ser una certeza, es decir se multiplica, entonces la esperanza cuida en este último tiempo de cansarse y volverse somnoliento, indiferente y frío. En la lucha cotidiana, en tentaciones, en hostilidades, como también en pruebas y preocupaciones, se puede debilitar o perder algo. ¡Por eso quiera el Señor multiplicar constantemente en su altar nuestra fe, amor y esperanza!

Esto se logra por la palabra y la gracia de Dios. La gracia se despliega en el perdón de los pecados, también allí crece y se multiplica; siempre va en aumento. Relacionado a esto, ¡cuánto ha cambiado el contenido de los Servicios Divinos por el activar del Espíritu Santo! Hoy se predica mucho más sobre el amor, la amabilidad y la bendición de Dios, que sobre el pecado, el castigo, la muerte y el diablo. ¿Acaso esto no nos proporciona la medida de la gracia? ¡Agradezcamos por ello!

¡Ser preparados y perfeccionados bajo esta gracia multiplicada, debe proporcionar alegría a cada uno de nosotros!

Con cariño,<br/> Suyo,

Richard Fehr