Palabra del mes

Una comida confortante

Octubre 2016

Después de una buena comida uno se siente confortado y puede volver a su trabajo con nueva energía.  Aunque la comida todavía no ha sido digerida por el organismo y  transformada en energía por el metabolismo, uno a menudo siente, enseguida después de haber vaciado el plato y puesto la servilleta al lado, un impulso de ponerse manos a la obra o volver al trabajo que se ha interrumpido. Uno no solamente se siente saciado y contento, sino también tiene nueva energía y nuevo ánimo para nuevas actividades.

El goce de la Santa Cena es el aporte de nuevas fuerzas para el hombre interior, para la nueva criatura, que es alimentada y confortada a través del cuerpo y la sangre de Jesús. Esto se debería poder notar en nosotros aún mejor: Después de la Santa Cena, y el Servicio Divino,  se sale a la vida cotidiana con nueva energía para emprender las cosas que se han de hacer con ánimo y fuerza.  Se debería poder constatar: han recibido nueva fuerza, la fuerza del que venció al mundo, al que ni siquiera la muerte pudo detener.  

Por lo tanto, gocemos de esta comida con plena consciencia, entonces se harán percibir sus efectos confortantes.  

Impulso de un Servicio Divino del Apóstol Mayor