Palabra del mes

Navidad – confianza absoluta en Dios

Diciembre 2012

Navidad es la fiesta de las luces. Los comercios son decorados con luces navideñas, que iluminan el vaivén de la gente. Contrariamente a todo ese trajín, se presenta la historia de la Navidad de forma conmovedora. Lo que ella nos cuenta es muy profundo e importante para nosotros.

Allí están los dos protagonistas María y José.  Se supone que María era una chica joven, quizá tenía entre 12 y 16 años. En aquella época se solía casar a las chicas a esa edad. De repente se le acercó un ángel y le dijo que se quedaría embarazada.  ¡Qué choque habrá sido eso para ella! Pero luego viene lo grande – ella dijo: „hágase conmigo conforme a tu palabra. “  Eso demuestra una confianza absoluta en Dios.  José, el marido de María, también tuvo que pasar lo suyo. En la historia bíblica, él está un poco al margen, tan sólo se le menciona en la historia de la Navidad. ¡Qué sentimientos le habrán invadido, cuando se enteró que su novia estaba embarazada! Se habrá escandalizado, porque él no era el padre de ese niño. Y por ello se podría comprender muy bien que hubiese pensado en dejarla secretamente. Si se hubiese casado con esta chica en seguida, sin decir nada, habría sido adulterio bajo el punto de vista de los judíos.  Pero luego vino el mensaje del ángel que dijo a José que el niño era del Espíritu Santo. José hizo caso al ángel y se quedó con María. Su confianza en el Señor fue más grande que el escándalo que vino con este mensaje.  

Pasemos ahora a los pastores en el campo. Qué cosa más grande vivieron, cuando los ángeles aparecieron, anunciando el mensaje: “Os ha nacido hoy el Salvador”. Tiene que haber sido un momento impresionante para ellos. Y qué reacción más magnífica tuvieron los pastores: „Pasemos y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha manifestado“. Su confianza en Dios les hizo captar ese mensaje.  

Luego vinieron los magos de oriente. Es interesante, ellos vinieron, porque habían visto la estrella. No pertenecían siquiera al pueblo judío; eran gentiles. Pero de alguna manera llegaron al reconocimiento: tiene que haber nacido un rey. Se fueron a Jerusalén y preguntaron: „ ¿Dónde está el Rey recién nacido?”   Ellos indagaron para conocer la relación que había con esa estrella y se dejaron guiar por ella a Belén.  Los magos se dejaron guiar por su confianza en el Dios de los judíos, al cual ellos no adoraban.

De todo ello saco la conclusión: cuando se tiene una confianza profunda y absoluta en el Señor, uno no abandona, aunque vengan circunstancias que no se esperen así. Y entonces también se tiene un anhelo profundo por el día del Señor.

(De un Servicio Divino del Apóstol Mayor)

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