Palabra del mes

El camino del seguimiento

Febrero 2012

Jesús habló una vez de dos caminos y de dos puertas (Mateo 7: 13,14). Una puerta es  ancha y un camino espacioso pasa a través de ella. El otro camino es angosto y difícil y pasa por una puerta estrecha. El camino angosto lleva a la vida, el camino ancho, dice aquí, lleva a la perdición.

Nosotros queremos alcanzar la vida eterna y seguir a Jesús. ¿Qué significa esto para nosotros? Significa que hay que actuar como lo hizo Jesús.

 

  • Él amaba a su Padre celestial. Cuando el diablo lo tentó y le enseñó todas las riquezas del mundo y quiso que Jesús le adorara, Él le contestó: « Al Señor tu Dios adorarás, y a Él solo servirás. » En comparación con nuestro amor a Dios, las riquezas del mundo no tienen importancia para nosotros. Queremos amar a Dios.
  • Jesús amaba a aquellos que estaban cerca de Él. Así que queremos ir al encuentro de nuestro prójimo con amor. Jesús estaba dispuesto a perdonar, ofrecía su ayuda a los hombres.  Comportémonos de la misma manera. El camino estrecho del seguimiento implica que vayamos al encuentro de nuestro prójimo con amor, en la comunidad y en todas partes de nuestro entorno. Eso también significa que estemos dispuestos a perdonar y a ayudar a todos.
  • Jesús confiaba en su Padre celestial, y lo expresó tan maravillosamente con estas palabras: « Padre, no se haga mi voluntad, sino la tuya. » (Lucas 22:42). Tenemos nuestros deseos y nuestras aspiraciones, pero queremos confiar en nuestro Padre celestial siempre de tal manera que podamos decir: « No se haga mi voluntad, sino la tuya. »
  • Jesús proclamó que era el Hijo del Dios viviente. En el camino del seguimiento, queremos proclamar nuestra fe. Cuando hablamos con vecinos o con otras personas, queremos confesar que somos nuevoapostólicos.   
  • Jesús venció al diablo. También nosotros, en el camino estrecho del seguimiento, queremos vencer aquello que no le agrada a Dios.

Que sea nuestra tarea para el futuro: perseverar en el seguimiento, en el amor a nuestro prójimo, en la disposición a perdonar, en la confianza en Dios. Proclamemos nuestra fe nuevoapostólica, quedemos en el camino estrecho y venzamos lo que no le agrada a Dios. Este es el camino del seguimiento.
Se dice de este camino, que es difícil. Hay una diferencia, si uno va por un camino ancho, en el cual es posible andar una vez a la izquierda y otra vez a la derecha, o si uno va por uno angosto, en el cual hay que dar cada paso con cuidado. En un camino angosto, uno no puede ir una vez por la izquierda, otra vez por la derecha, hay que quedar en el camino. Esto significa, que tenemos que velar sobre nosotros mismos cada día.  Cuando tenemos que tomar decisiones, tendríamos  que preguntarnos, qué decisión sería del agrado de Dios, y qué camino sería el camino del pecado. En el camino angosto se necesitan señales de orientación: eso son los Servicios Divinos. Allí recibimos las fuerzas.

Pero sobre todas las cosas, el camino angosto es un camino maravilloso, en el cual podemos experimentar la proximidad de Dios. Este camino lleva a una meta maravillosa: estar con el Señor eternamente. Que Dios nos dé su gracia para que todos la podamos alcanzar.

(De un Servicio Divino del Apóstol Mayor)

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