Palabra del mes

Servir al Señor

Enero 2012

En vista del año nuevo pienso en la parábola del Señor referente a las diez minas. En ella un hombre noble antes de ir a un país lejano, daba una mina (=100 dracmas) a cada uno de sus diez siervos y les dijo:   « ¡Negociad entre tanto que vengo! »

Para nosotros, esto significa: Actuemos, aportemos los dones recibidos por Dios al servicio de la comunidad. No se trata aquí de accionamiento simplemente, sino de una actividad bien orientada: No perdamos nunca de vista el retorno de Cristo.

La palabra de los Salmos: « Servid al Señor con alegría » (Salmos 100:2) también viene al caso. No queremos servirnos a nosotros mismos, no miramos nuestro propio interés, sino queremos servir al Señor.  Actuar para el bien del prójimo en la comunidad, esto es servir al Señor. Trae mucha bendición, cuando se hace con alegría y de todo corazón.

Ahora bien, estamos tan ocupados en nuestra vida por tantas obligaciones, que muchas veces nos parece que no tenemos más tiempo libre para servir al Señor. Es cierto, hoy en día existen muchas presiones de las circunstancias que pueden restringir nuestro servicio en la Iglesia del Señor, pero también uno ha de tener el deseo, la voluntad para servir. Que nadie se retire del todo, pensando que no hay otra solución para él….

Llamo a todos a ser activos en la comunidad. Pienso especialmente en aquellos, que todavía no han encontrado un campo de actividad, donde participar. Para estar activo, a veces es necesario hacer un esfuerzo, o expresándolo de forma coloquial, hay que hacer de tripas corazón.

Hagamos un esfuerzo para

  • superar la distancia que pueda existir todavía entre los siervos y los hermanos y hermanas en la comunidad ; vayamos al encuentro los unos de los otros;
  • renunciar a la comodidad ;
  • quitarse los reparos para asumir compromisos;
  • superar la indiferencia.

Aquellos que quieren ser activos, pero no saben muy bien qué campo de actividad les conviene, no tarden en dirigirse a los siervos para consultarlos. Se les ruega a los siervos, por su parte, que aconsejen a los hermanos y hermanas y que reflexionen con ellos de qué manera se pueden poner en práctica sus buenas intenciones.

¿Y qué pasa con aquellos que ya no pueden hacer nada por motivos de su estado de salud? Aquí mi respuesta: También en este caso hagamos lo mejor para cultivar la comunión fraternal. Una cosa es posible hacer siempre: interceder en oración para el prójimo. También esto es un servicio beneficioso para la comunidad.

En este sentido, deseo que el año 2012 tenga la consigna: ¡Servir con alegría!

¡Deseo a todos un año nuevo lleno de gracia, de mucha paz y alegría en el Espíritu Santo! ¡No nos cansemos de esperar el retorno del Hijo de Dios!

Con cordiales saludos.

Vuestro

Wilhelm Leber

Palabra del mes

El lenguaje

(Julio 2019) El lenguaje dice mucho sobre una persona. La manera como habla, las palabras que usa, la manera de... [Leer más]