Palabra del mes

Septiembre 2018: Dificultades de comunicación

Las Escrituras relatan que Jesús curó a muchos ciegos, sordos y mudos. Lo hizo sabiendo que los ciegos, sordos y mudos estaban muy limitados en su comunicación con otras personas.  El que no puede ver, oír, hablar tiene dificultades para comunicarse con otras personas. Una limitación con consecuencias graves para los afectados.

Hoy en día existen muchos problemas de comunicación. Uno ya no es capaz de comunicarse con su prójimo. La comunicación con el prójimo en la comunidad, en la familia está perturbada. Uno ya no se habla con el otro, ya no le hace caso, uno ya no es capaz de escuchar, uno ya no se sincera con el otro; uno se ha vuelto ciego, mudo o sordo.  Son síntomas de un mal que Jesús ya había mencionado: el enfriamiento del amor. Pero Él puede sanar también esto, encendiendo otra vez el amor en el corazón, para que seamos capaces de tener una comunión imperturbable en el matrimonio, en la comunidad, en la familia.  

¡Permítele al Señor Jesús de trabajar en tu alma, Él te puede sanar!

Impulso de un Servicio Divino del Apóstol Mayor