Palabra del mes

Enero 2018: Dios es fiel

Un nuevo año siempre empieza con expectativas: ¿Cómo será el año? ¿Qué nos traerá? Con vistas al futuro se hacen pronósticos,  si bien con reservas.

También en lo que concierne la Iglesia, los distritos y las comunidades, entramos al nuevo año con expectativas – y también con muchas preguntas abiertas: ¿Cómo será el desarrollo de la Iglesia? ¿Qué podemos hacer para influenciarlo? ¿Cómo continuará?

Siendo realistas, hemos de decir: No podemos prever el futuro. También son limitadas nuestras posibilidades de influenciar o incluso dirigir los desarrollos. Pero a diferencia con todos los emprendimientos humanos, nosotros tenemos un motivo inamovible de ir al futuro con confianza, esperanza y optimismo. Y el motivo de nuestra confianza es: ¡Dios el fiel! En su palabra se puede confiar.  Él cumple lo que promete. Él estará con sus Apóstoles hasta el fin del tiempo. Él terminará su Iglesia. Y Él también nos bendecirá en el nuevo año. Esto es tan seguro como el Amén en nuestra Iglesia.

Impulso de un Servicio Divino del Apóstol Mayor