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El camino hacia la Iglesia Nueva Apostólica (10): Cambios en el norte de Alemania

07.10.2013 Por: Manfred Henke

El Apóstol Thomas Carlyle falleció el 28 de enero de 1855. Su fiel colaborador Heinrich Josias Thiersch, anteriormente profesor de teología en Marburgo, siguió unido a él incluso después de su muerte, tal como lo demuestra su diario. Sin embargo, tuvo que adaptarse a la forma de trabajo del sucesor de Carlyle: Francis Valentine Woodhouse.

La primera visita de Woodhouse a Marburgo fue dramática. El miércoles 8 de agosto de 1855 un “policía” entregó un escrito en el que se prohibían los Servicios Divinos, lo que Thiersch pasó por alto. El sábado por la noche el Apóstol llegó a Marburgo y el domingo por la mañana la comunidad se reunió para el Servicio Divino con Santo Sellamiento. Cuando Thiersch aún se encontraba con el Apóstol en la sacristía, «llegó el policía y apuntó los nombres de las personas reunidas en la comunidad». Thiersch «pidió al señor Woodhouse que huyera» mientras distraía al policía.

Circunstancias poco normales

Thiersch y los demás portadores de ministerio en el norte de Alemania ya no tenían como antes contacto frecuente con su Apóstol. Carlyle había pasado grandes partes del año en su vivienda en Berlín y viajando por su área de actividad. Woodhouse hizo saber a los siervos que los Apóstoles deberían estar constantemente reunidos en Albury y que estaban activos en sus áreas de trabajo a través de los portadores de ministerio que ellos encomendaban. El trato se volvió más formal, siguiendo la usanza británica. En lugar de reunirse en grupos numerosos “para un café”, los encuentros se hacían en círculos pequeños “a la hora del té” y sólo para hablar de asuntos que no estaban relacionados con la Iglesia. En la primera de estas reuniones Thiersch, que era un hombre muy ocupado, sintió un “aburrimiento que lo incomodaba”, que desapareció cuando las conversaciones con el Apóstol fueron “de temas ministeriales”.

Las limitaciones del antecesor

Para otros fue incluso más duro que para Thiersch el adaptarse al nuevo Apóstol. En una circular del Apóstol emitida durante el primer año de su actividad en el norte de Alemania se evidencia que entre los portadores de ministerio existía el temor de que «fuera necesario adoptar principios diferentes a los que se había atenido el señor Carlyle». En realidad quedó claro que los ángeles (Obispos), que anteriormente habían sido los colaboradores más estrechos del Apóstol Carlyle, se vieron obligados a cambiar de opinión con respecto a algunos asuntos. Atribuyéndole los cambios sólo al nuevo Apóstol, habían interpretado mal a su viejo Apóstol, opinó Woodhouse. Lo que Carlyle había permitido como excepción, fue interpretado como norma. Este se habría sentido “obligado” en los tiempos iniciales «a hacer o permitir algunas cosas irregulares, con las que él mismo ... habría querido terminar, en la medida en la que las cosas llegaran a un nivel en el que se pueda y deba poner todo en orden».

Una nueva liturgia

Como prueba de ello, Woodhouse especificó que el propio Carlyle había mandado revisar la liturgia. Desde 1853 se disponía de una versión unificada de la liturgia en inglés, elaborada por un grupo de trabajo bajo la dirección del Apóstol Armstrong, que requería la colaboración de varios Pastores durante el festejo de la Santa Cena. La versión alemana de esta nueva liturgia fue introducida en 1862. No obstante, hasta entonces regía la antigua liturgia de Alemania del Norte por la que era posible celebrar Servicios Divinos válidos con la presencia de un solo Pastor y un Diácono. Esta práctica fue declarada irregular por el nuevo Apóstol inmediatamente después de asumir su responsabilidad ministerial.

Comunidades más grandes

¿Era necesario disolver, por lo tanto, las comunidades más pequeñas? El Apóstol no fue tan lejos, pero ya no se debían fundar nuevas comunidades pequeñas. Antes ya había sido la costumbre que los miembros fundadores de nuevas comunidades participaran de la Santa Cena en la Iglesia nacional, hasta que se instituyeran los portadores de ministerio locales y se establecieran las comunidades. El Apóstol Woodhouse determinó que los creyentes que se reunían debían continuar yendo a la Iglesia nacional hasta que se juntasen como mínimo 50 miembros de la futura comunidad. De las 17 comunidades que fueron establecidas en Prusia bajo la conducción del Apóstol Carlyle, siete tenían menos de 50 participantes de la Santa Cena a fines del año 1861, es decir que según las nuevas disposiciones no debían haberse fundado. Las siete comunidades que fueron añadidas bajo la conducción del Apóstol Woodhouse hasta 1861, sí cumplían con las nuevas disposiciones.

Más formación para los Pastores

Bajo la conducción del Apóstol Carlyle habían estado activos relativamente muchos Pastores que en su mayoría tenían una profesión normal, ya que el diezmo no era suficiente para darles de comer tanto a ellos como a sus familias. El Apóstol Woodhouse pidió una reducción del círculo de Pastores y moderación a la hora de fundar nuevas comunidades, para que pronto todos los Pastores pudieran vivir del diezmo y tuvieran más tiempo para leer en la Biblia, orar y meditar. De no ser así, no serían aptos para su ministerio. Aunque las “comunidades a menudo fueron establecidas por artesanos ambulantes, entre los ángeles pronto hubo una mayoría con formación superior. De los primeros años quedaban los anteriores artesanos Carl Hennig en Liegnitz y Eduard Schwarz en Königsberg; en 1858 se unió el hermano de este último, el oficial sastre Friedrich Wilhelm Schwarz en Hamburgo. La forma de escribir su apellido como Schwartz fue adoptada por el futuro Apóstol en Holanda.

La firme postura de Rothe

En aquella época Alemania estaba constituida por 35 estados autónomos, siendo el más importante en Alemania del norte el reino de Prusia, donde se encontraba la mayor parte de las comunidades católicas apostólicas. A pesar de cierta tolerancia, en algunos lugares la policía impidió la fundación de comunidades, y en las que sí se pudieron establecer, las autoridades de la Iglesia forzaban a sus miembros a que salieran de la Iglesia nacional con el fin de evitar el riesgo de una “contaminación”. También se volvieron a producir enfrentamientos por cómo llevar a cabo los Bautismos, los casamientos y los actos de duelo. Carl Rothe, el ángel (Obispo) de la comunidad de Berlín, antiguo cura, fue el portavoz de «las comunidades apostólicas de Prusia» ante las autoridades, ya que su superior nominal, el Primer Pastor apostólico Heinrich J. Thiersch, como “extranjero” y súbdito del príncipe elector de Hesse-Kassel, no era escuchado allí.

¿Siempre obedientes a las autoridades?

La actividad de Thiersch estuvo muy limitada debido a la situación en su país natal, ya que en Hesse-Kassel en la comunidad apostólica que existía en Marburgo desde 1849 habían sido prohibidos los Servicios Divinos desde febrero de 1852 hasta enero de 1855 y posteriormente de agosto de 1855 hasta agosto de 1858. Gracias a una profecía de Heinrich Geyer, el único profeta alemán con el rango de ángel (Obispo) se pudieron evitar estas prohibiciones. El Apóstol Carlyle lo había consentido y el Apóstol Woodhouse no lo cambió, a pesar de las muchas reservas que tenía.

Un profeta descontento

Sin embargo, cuando se volvió crítico el tema de las fundaciones ilegales de comunidades en el reino de Hanóver, el Apóstol Woodhouse exigió un proceder estrictamente legal. Hanóver era la patria del profeta Geyer, un antiguo maestro de escuela primaria. Cerca de su zona de trabajo había encontrado adeptos de la nueva fe llamando a tres maestros como Pastores. Después del llamamiento, solía decidir el Apóstol sobre la ordenación. En este caso el Apóstol decidió en contra de la ordenación de los Pastores y de la fundación de una comunidad en el reino de Hanóver, debido a que esto estaba prohibido por el estado.

Esta no fue la única decisión del Apóstol Woodhouse que el profeta no pudo aceptar. También a otros les pareció que el desarrollo estaba tomando una dirección que el Apóstol Carlyle no habría consentido.

 


Resumen

Tras la muerte del Apóstol Carlyle, el Apóstol Woodhouse pasó relativamente menos tiempo en Alemania que su antecesor. Carl Rothe, ángel de la comunidad de Berlín, actuaba cada vez con mayor autonomía. Heinrich Thiersch, por encargo del Apóstol, en realidad el responsable de todos los ministerios de comunidad, no pudo hacerse cargo plenamente de esta tarea debido a las circunstancias políticas del momento.

Algunas de las medidas del nuevo Apóstol, cuyo objetivo era comunidades más grandes, Servicios Divinos más grandiosos y Pastores con mejor formación, fueron interpretadas por algunos portadores de ministerio como un alejamiento de la insistencia del Apóstol Carlyle por una “aceleración de la Obra”. Lo mismo sintió el profeta Heinrich Geyer ya que los Pastores que él había llamado no pudieron desarrollar su actividad en el reino de Hanóver.

Categoría: History, 150 Years, Events