7.6.5 Los Apóstoles en la Iglesia de Jesucristo

La función de los Apóstoles está dirigida a edificar la Obra Redentora del Señor y llevarla a la consumación. La comunión de los Apóstoles con los creyentes está definida por la entrega de corazón y la comprensión llena de amor.

El apostolado fue dado para toda la Iglesia de Cristo; tiene el deber de ofrecer al hombre la salvación en Jesucristo (Hch. 13:47). La salvación únicamente es posible a través del Hijo de Dios (Hch. 4:12). La transmisión de salvación tiene lugar hasta el retorno de Cristo a través de los Apóstoles en palabra y Sacramentos, es decir, por la prédica del Evangelio, el anuncio del perdón de los pecados, el Bautismo con Agua y Espíritu Santo, así como por la Santa Cena.

EXTRACTO

La Iglesia Nueva Apostólica es una Iglesia del ministerio. (7.6)

En la Iglesia Nueva Apostólica, existen tres niveles ministeriales cada uno con diferente autoridad espiritual: ministerio de Apóstol, ministerio sacerdotal, ministerio de Diácono. (7.6)

El apostolado se traduce en el ministerio de Apóstol Mayor, Apóstol de Distrito y Apóstol. Junto con los Apóstoles, el Apóstol Mayor conduce la Iglesia. (7.6.1)

Jesucristo concede a los Apóstoles el “atar y desatar". Esta formulación hace referencia a que los Apóstoles junto con el Apóstol Mayor representan la conducción espiritual y organizativa de la Iglesia y adoptan las disposiciones para la vida de la comunidad. En el círculo de sus Apóstoles, el Hijo de Dios instituyó la Santa Cena que ellos debían celebrar conforme a su ejemplo. También les dio la autoridad para anunciar en su nombre el perdón de los pecados. (7.6.2)

Los Apóstoles están activos conforme a la voluntad de su Enviador y dependen completamente de Él. Se sienten comprometidos a ser un ejemplo para la comunidad, antecediéndola en el seguimiento de Cristo. (7.6.3)

La autoridad del ministerio de Apóstol resulta del llamamiento efectuado por Jesucristo. (7.6.4)

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