6.5 La Iglesia de Jesucristo y las Iglesias como instituciones

En su realización histórica, la Iglesia de Jesucristo no hace justicia enteramente al mandamiento de unidad, santidad, universalidad y apostolicidad. Esto se basa esencialmente en que el ministerio de Apóstol por mucho tiempo no pudo desarrollar sus actividades y desde el siglo XIX sólo lo pudo hacer en forma limitada. La gran cantidad de Iglesias cristianas obedece a diferencias culturales, sociales e históricas, así como a las muy diferentes interpretaciones humanas del Evangelio, que es uno, de la Sagrada Escritura, que es una. No obstante estas diferencias, la Iglesia de Cristo no queda en la oscuridad y en la insuficiencia, se la puede ver de la forma más clara allí donde está el ministerio de Apóstol, la administración de los tres Sacramentos a los que viven y a los muertos, así como el anuncio preciso de la palabra. Allí está establecida la Obra Redentora del Señor, en la cual es preparada la novia de Cristo para las bodas en el cielo.

Algunos elementos que vinculan a las distintas Iglesias cristianas [10] son el Bautismo, la confesión en común a Jesucristo y la fe en Él como el único Señor y Redentor, como testifica de Él la Sagrada Escritura. La tradición cristiana dice que sólo los verdaderos creyentes son asignados a la Iglesia invisible, escondida, no en cambio los bautizados que no creen en Jesús ni se profesan a Él como su Señor (Ap. 3:1).

La Iglesia como comunión de fe, esperanza y amor recién se puede experimentar a través de los bautizados, que viven su fe y se profesan a Jesús como su Señor. Por ende, no existe Iglesia de Cristo solamente donde está activo el ministerio de Apóstol, es decir, en la Obra Redentora del Señor, sino también en otras Iglesias donde la fe cristiana se lleva a la realidad en amor activo al prójimo, en profesarse claramente a Jesucristo y en los sinceros esfuerzos por seguir a Cristo, o sea en aquellas congregaciones religiosas cristianas en las cuales en el Servicio Divino se venera y alaba al trino Dios y en las que hay de diferentes maneras y en diferentes escalas, unidad, santidad, universalidad y apostolicidad.

Allí donde hoy los Apóstoles en la Iglesia Nueva Apostólica trabajan preparando la novia de Cristo para el retorno de su Señor, existen, a pesar de todas las imperfecciones, los medios necesarios para lograrlo. La Obra Redentora del Señor es llevada a la consumación dentro de la Iglesia de Cristo.

EXTRACTO

En su realización histórica, la Iglesia de Jesucristo no hace justicia enteramente a la unidad, santidad, universalidad y apostolicidad. (6.5)

La Iglesia de Cristo puede verse de la forma más clara allí donde está el ministerio de Apóstol, la administración de los tres Sacramentos a los que viven y a los muertos, así como el anuncio preciso de la palabra. Allí está establecida la Obra Redentora del Señor, en la cual es preparada la novia de Cristo para las bodas en el cielo. (6.5)

Algunos elementos que vinculan a las distintas Iglesias cristianas son el Bautismo, la confesión a Jesucristo y la fe en Él. La Iglesia como comunión de fe, esperanza y amor se puede experimentar a través de los bautizados que viven su fe. Por ende, la Iglesia de Cristo también puede verse en las Iglesias en las que hay de diferentes maneras y en diferentes escalas, unidad, santidad, universalidad y apostolicidad. (6.5)

[10] El Consejo Mundial de Iglesias formula los elementos que vinculan a todas las Iglesias de la siguiente manera: [Son] “Iglesias que se confiesan al Señor Jesucristo conforme a la Sagrada Escritura como Dios y Salvador y por eso tratan de cumplir conjuntamente aquello para lo cual fueron llamadas para honra de Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo".

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