6.2.2 Los inicios de la Iglesia de Jesucristo

Todo lo que constituye y es la Iglesia tiene su origen en la persona y las obras de Jesucristo, quien es y trae la salvación.

“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos" (Gá. 4:4-5). Jesús, el Hijo de Dios, nace como hombre en el pueblo escogido de Dios del antiguo pacto. Dios se hace hombre, ingresa en la historia de la humanidad, es parte de ella.

Él convocó a los hombres a que lo siguiesen, se rodeó de discípulos, predicó sobre el reino de Dios, dio pruebas, por ejemplo en el Sermón del Monte, de ser el Dador de la ley con plenos poderes, sanó enfermos, alimentó a hambrientos, resucitó muertos, perdonó pecados, prometió y envió al Espíritu Santo.

La encarnación de Dios en Jesucristo es la condición necesaria para la existencia de la Iglesia. Todos los demás acontecimientos que forman parte de la fundación de la Iglesia, están basados en este hecho y se deben desarrollar a partir de él: la elección de los Apóstoles (Lc. 6:12-16), la institución del servicio de Pedro (Mt. 16:18), la institución de la Santa Cena (Mt. 26:20-29), la muerte y resurrección de Jesucristo, el mandato misionero (Mt. 28:19-20).

En la historia, la Iglesia de Cristo se manifiesta primero en Pentecostés con el derramamiento del Espíritu Santo. El Apóstol Pedro predica en la potencia del Espíritu Santo, constituyéndose la primera comunidad. Arrepentimiento, Bautismo, perdón de los pecados, recepción del don del Espíritu Santo, son todos elementos que transmiten salvación en el camino de redención (Hch. 2:38). Los primeros cristianos “perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones" (Hch. 2:42). Estas características son de importancia decisiva para la Iglesia de Cristo.

EXTRACTO

La Iglesia de Jesucristo fue instituida por el Señor mismo sobre la tierra. (6)

El concepto “Iglesia" significa una casa de Dios cristiana, una comunidad local o una denominación cristiana; en el sentido teológico hace referencia a la Iglesia de Jesucristo. (6.1)

Las personas que pertenecen a la Iglesia de Jesucristo han sido convocadas por Dios para la comunión eterna con Él mismo. (6.1)

La vocación de la Iglesia de Jesucristo consiste, por un lado, en hacer accesible al hombre la salvación y, por otro lado, en ofrecer a Dios veneración y glorificación. (6.2)

Ya en el Antiguo Testamento se encuentran múltiples referencias a la Iglesia de Cristo. (6.2.1)

La epístola a los Hebreos hace alusión al antiguo pacto con la ley, el servicio de los sacrificios, la circuncisión y el sacerdocio como “sombra", es decir, como antelación del nuevo pacto. Así, en el antiguo pacto se insinúa lo que se hace realidad en el nuevo pacto en la Iglesia de Jesucristo. (6.2.1)

Todo lo que constituye y es la Iglesia tiene su origen en la persona y las obras de Jesucristo. La encarnación de Dios en Jesucristo es la condición necesaria para la existencia de la Iglesia. (6.2.2)

En la historia, la Iglesia de Cristo se manifiesta primero en Pentecostés con el derramamiento del Espíritu Santo. (6.2.2)

Los primeros cristianos perseveraban en la doctrina de los Apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Estas características son de importancia decisiva para la Iglesia de Cristo. (6.2.2)

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