5.3.9.2 Ejemplos de falso testimonio en el tiempo del Antiguo Testamento

En el tiempo del Antiguo Testamento, al tratar ante la justicia las circunstancias del delito para las cuales regía la pena de muerte, había que contar en Israel con, al menos, dos testigos (Nm. 35:30). Si estos inculpaban al acusado con declaraciones falsas, aunque fuese inocente se lo ajusticiaba con la correspondiente condena (1 R. 21).

Si se comprobaba ante la justicia que un testigo había pronunciado un testimonio falso, se le imponía el mismo castigo que le habría correspondido al acusado en caso de ser declarado culpable (Dt. 19:18-19).

En la literatura sapiencial judía, el falso testimonio se vincula con la mentira en general: “El testigo falso no quedará sin castigo, y el que habla mentiras perecerá" (Pr. 19:9).

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