12.2.4 Consagración de edificios de iglesias

La consagración del edificio de una iglesia se realiza en el primer Servicio Divino. Hasta el momento del acto de consagración, realizado generalmente por el Apóstol de Distrito o por un Apóstol, el desarrollo del Servicio Divino de consagración responde al de los demás Servicios Divinos.

El Servicio Divino de consagración se basa en un texto bíblico que hace alusión a este acontecimiento. El siervo que tiene a su cargo el Oficio expresa gratitud a Dios. También menciona el agradecimiento por la disposición para ofrendar de los hermanos y hermanas que hicieron posible la construcción; además menciona el esfuerzo realizado por los que participaron activamente en la misma. Asimismo hace referencia al desarrollo histórico de la comunidad.

En la oración de consagración, la casa de Dios es entregada en el nombre del trino Dios a su destino sagrado. De esta manera, el edificio es consagrado como lugar de revelación del Espíritu Santo. Allí, de ahora en más será anunciada la palabra de Dios y serán dispensados los Sacramentos. Todo lo que se realizará en esa casa debe servir para la terminación de aquellos deseosos de salvación para el día del retorno de Jesucristo. El edificio de la iglesia y todos los que se reúnen en él, son encomendados a la protección de Dios y al servicio de sus ángeles.

De esta manera, la iglesia consagrada se constituye en un lugar de adoración a Dios y un lugar de refugio para todos los hombres que buscan salvación, y sirve para ofrecer consuelo divino, fortalecimiento en la fe y paz espiritual en los Servicios Divinos.

Cuando un edificio de una iglesia ya no se utilice para realizar Servicios Divinos, tendrá lugar un Servicio Divino de desconsagración (profanación) del edificio. En este último Servicio Divino, se rescinde el destino del edificio de la iglesia como lugar santo del obrar divino, al que se lo entregó en su inauguración. Después de la desconsagración pasa a ser un edificio normal que puede utilizarse para otra finalidad.

EXTRACTO

En la consagración, el edificio es entregado en el nombre del trino Dios a su destino sagrado y es consagrado como lugar de revelación del Espíritu Santo. (12.2.4)

Cuando un edificio de una iglesia ya no se utilice para realizar Servicios Divinos, tendrá lugar una desconsagración. (12.2.4)

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