11.2 El cristianismo después de la muerte de los primeros Apóstoles

Después de la muerte de los Apóstoles del primer tiempo del cristianismo, se siguió evidenciando el obrar del Espíritu Santo:

  • Se ocupó de que se llevase a cabo el canon bíblico del Antiguo y del Nuevo Testamento.

  • Inspiró a los Padres de la Iglesia en los primeros concilios para formular importantes fundamentos de la doctrina cristiana. Forman parte de ellos, por ejemplo, la doctrina de la Trinidad, la doctrina de la persona y la doble naturaleza de Jesús como verdadero hombre y verdadero Dios, así como el reconocimiento del significado decisivo del sacrificio de Jesús y su resurrección para la salvación y redención del hombre.

La salvación se transmitía en ese tiempo dispensando el Bautismo con Agua en la debida forma.

Además, debe ser atribuido a la actividad del Espíritu Santo el hecho de que la fe cristiana pudiese extenderse por todo el mundo.

See also