Historia

La Iglesia Nueva Apostólica tiene sus raíces en el siglo XIX. En torno a 1830 algunos individuos y grupos en Inglaterra y Escocia oraron por un "derramamiento" del Espíritu Santo. En el sentido del movimiento renacentista Evangelical Awakening de aquella época esto lo interpretaron como una nueva forma de vivir la vida cristiana dentro de las comunidades religiosas, que estaban presas del formalismo.

Se originó un movimiento "apostólico" que tomó forma de iglesia cuando entre 1832 y 1835 fueron llamados doces apóstoles por personas dotadas con el don de la profecía. El sello distintivo de la ahora llamada Iglesia Católica Apostólica fue que a la cabeza estaban los Apóstoles, que mediante la imposición de las manos donaron el Espíritu Santo para preparar a los fieles para el pronto regreso de Cristo.

Testimonio a los dirigentes espirituales y seculares

Los Apóstoles entendieron su encargo como el envío hacia todos los cristianos. Interpretaron la recién creada comunión como la Obra de Redención ante el inminente juicio final. Con este mensaje se dirigieron en 1837 en un documento llamado "Testimonio" a los dirigentes espirituales y seculares. Esperaron que una parte considerable de la cristiandad aceptara el mensaje divino; desarrollaron estructuras eclesiásticas así como formas de culto, que deberían servir como disposiciones para ello.

Incluso cuando no se produjo la repercusión esperada, los Apóstoles no dejaron de sentirse responsables y siguieron orando por todos los cristianos. Se originaron diferencias sobre la cuestión de la reducción del círculo de Apóstoles hasta diez y hasta seis en 1863. En lugar de una ampliación se decidieron por una modificación de la esperanza en el futuro. A partir de ese momento esperaron un pronto arrebatamiento de la comunidad que ya se había formado hasta entonces. No abandonaron la esperanza de un tremendo "derramamiento del Espíritu", sino la retrasaron hasta después de este arrebatamiento.

1863: separación de la comunidad de Hamburgo

Hubo oposición a la retirada de la esperanza original de una gran obra entre Apóstoles. Cuando fracasaron los intentos de ampliar el círculo de Apóstoles, pasaron a un primer plano las diferencias de opinión esenciales sobre el papel del ministerio de Apóstol a la hora de preparar de los creyentes a la Segunda Venida de Cristo, lo que en 1863 condujo a la separación de la comunidad de Hamburgo de los Apóstoles de la Iglesia Católica Apostólica. La excomunicación del dirigente de la comunidad de Hamburgo, Friedrich Wilhelm Schwartz, pronunciada por la Iglesia Católica Apostólica el 27 de enero de 1863 se considera la hora de nacimiento de la Iglesia Nueva Apostólica.

A partir de la comunidad de Hamburgo, en 1863 comenzó a trabajar un nuevo grupo de Apóstoles. Ya en 1864 se estableció la rama neerlandesa de la "misión apostólica"  a los cristianos con una pequeña comunidad en Ámsterdam. Debido a este acontecimiento, la comunidad de Hamburgo actuó bajo nombres diferentes. Para distinguirla de las primeras "comunidades apostólicas", las comunidades que se fueron formando en los años posteriores pronto llegaron a conocerse como "comunidades nuevoapostólicas" en la correspondencia entre los ministerios. A la vuelta del siglo XX el nombre fue la "Comunidad Nueva Apostólica" y a partir del año 1930 se conoce como la "Iglesia Nueva Apostólica".

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